Educar para la vida (no para las calificaciones)

Cuando escuchas “éxito académico”, ¿qué es lo primero que se te viene a la mente? Comúnmente relacionamos tener éxito en la escuela con tener buenas calificaciones y lo que esto conlleva, quizás obtener una beca o aparecer en el cuadro de honor de la clase.

Desde la primaria, los alumnos se acostumbran a la rutina en la que cada determinado tiempo se les aplica un examen para evaluarlos. Algunos de ellos obtienen porcentajes altos de aciertos, mientras que otros pueden reflejar un déficit en el conocimiento de la materia. ¿Qué sucede con estos alumnos? Comúnmente se deja pasar y se les pide que estudien más para el próximo examen, quizás reciba un regaño de sus papás o probablemente ya se haya habituado a obtener esas calificaciones. Y así continúan pasando de año hasta que el déficit es tan grande que requieren buscar ayuda externa de la escuela.

La manera en la que estamos educando no entrena a los alumnos a aprender de sus errores, sino que simplemente aplaude los aciertos y continúa al siguiente tema. Inclusive el alumno que obtuvo un 90% de aciertos puede tener poco interés en aprender ese 10% en el que falló. Esto explica en parte la razón por la que la mayoría de nosotros odiamos los exámenes, comúnmente no aprendemos mucho de ellos.

Necesitamos que la educación entrene a los niños para enfrentarse a retos, no sólo a los retos escolares, sino a los que se enfrentarán en su vida. ¿Cómo lo podemos hacer?

Resiliencia
Sabemos que la resiliencia está relacionada con la manera en la que percibimos la situación. Podemos considerar el examen como un reto o como un castigo o un problema; sin embargo, es más probable que el alumno que lo considere como un problema obtenga menores resultados debido a un aumento en sus niveles de estrés. Resiliencia no significa que el alumno no comenta errores, sino que aprenda de ellos. Por lo tanto, los maestros pueden buscar estrategias para que, en lugar de condenar los errores, formen parte del proceso de aprendizaje.

Autoestima
La autoestima es el aprecio que tiene una persona de sí misma y toma en cuenta las creencias que tenemos sobre nosotros mismos. Influye en los resultados de las evaluaciones si el alumno se considera capaz, inteligente o bueno para esa materia. Quizás has escuchado a alguien comentar “yo nunca fui bueno en la escuela”, cuando lo más probable es que tenga excelentes habilidades que haya desarrollado en otras áreas. Vemos entonces la importancia de detectar las habilidades del alumno en más aspectos además de los conocimientos técnicos evaluados por examen y que el alumno las conozca y tenga la oportunidad de desarrollarlas.

Creatividad
Para crear es necesario estar listo para equivocarse. De lo contrario, simplemente repetiríamos lo que creemos que funciona, sin tener la oportunidad de mejorarlo. Necesitamos enseñarles a los niños a crear soluciones, no simplemente a aprender procesos. Es por esto son tan importantes las artes como las clases de matemáticas y de español, donde los niños pueden expresarse y crear.

Independientemente de las calificaciones, en Ciclonatura estamos seguros de que cada individuo tiene un enorme potencial. Queremos que conozcas tus habilidades y encuentres aquellas cosas que te apasionan, con el fin de promover el desarrollo personal de cada uno de nuestros participantes.

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