Últimamente escuchamos mucho acerca del estrés o el burnout y cómo afectan a nuestra salud. La mayoría de nosotros tenemos responsabilidades que nos generan esto diariamente, por lo que es un tema del que nos deberíamos de ocupar, pero ¿es realmente tan malo como pensamos o existe alguna manera de convertirlo en una fortaleza?

Primero entendamos qué es el estrés. El estrés es una respuesta del organismo ante un elemento que representa un reto o una amenaza física o psicológica y puede tener distintos tipos de manifestaciones; por ejemplo, algunas conductas como fumar, aumento o disminución del apetito o insomnio son frecuentes cuando estamos estresados. Así como signos fisiológicos como la sudoración, miosis (contracción de la pupila), cambio de temperatura corporal, tensión muscular, aumento de ritmo cardiaco, vasoconstricción, aumento de movilidad del sistema digestivo y secreción de epinefrina y cortisol. Estas reacciones son automáticas, como reflejo de la respuesta de lucha o huida que nos es útil para sobrevivir.

Resulta que estos signos no necesariamente son dañinos para la salud. La psicóloga Kelly McGonigal describe que el impacto para la salud tiene mucho que ver con lo que pensamos acerca del estrés; aquellas personas que consideran que el estrés no representa un riesgo para la salud y ven al estresor como un reto, generalmente tienen mejores condiciones.

El estrés también tiene mucho que ver con nuestra productividad. Es cierto que en niveles altos, nos bloquea y disminuye nuestro desempeño, pero en niveles muy bajos, resulta desmotivamente y también afecta nuestros resultados. En realidad, necesitamos de cierto nivel de estrés para alcanzar un desarrollo óptimo, por lo que la tarea debe de representar un reto.

Nuestro cuerpo es increíble y está diseñado para ayudarnos a enfrentarnos a los retos de la vida diaria. Aún más increíble es que tenemos la capacidad de alterar las reacciones de nuestro cuerpo a nuestro favor. Lo primero que necesitamos para manejar el estrés es identificar claramente cuáles están siendo nuestros estresores. ¿Qué situaciones te estresan? Y mejor aún ¿qué es lo que realmente te estresa? Quizás lo que te estresa no es entregar tu reporte, sino pensar que no es lo suficientemente bueno o que no tendrás la capacidad de hacerlo como te gustaría. Identifica estas situaciones y replantéalas utilizando un lenguaje objetivo, separa aquellos factores que están en tu poder y aquellos que no puedes controlar.

El segundo paso es identificar cuáles son tus reacciones ante el estrés. Como describimos anteriormente, existe un nivel de estrés en el que dejamos de desempeñarnos adecuadamente y esto es una reacción fisiológica que sucede a todo mundo. Es necesario aprender a escuchar a nuestro cuerpo. Identifica qué es lo que haces cuando empiezas a sentirte demasiado estresado ¿comes en exceso? ¿hablas mucho? ¿te sudan las manos? ¿qué es lo que sucede con tu cuerpo? Una vez que has identificado esto puedes identificar estas reacciones cuando suceden y detenerlas, antes de que lleguen a un nivel de ansiedad o de bloqueo.

¿Qué se puede hacer para controlar el estrés?

Cada persona es distinta, pero algunas de las recomendaciones para disminuir el estrés son practicar mindfullness y mejorar la concentración. Muchas veces el estrés tiene más que ver con nuestros pensamientos alrededor de la tarea más que en la tarea en sí misma, como cuando pasamos todo el día pensando en la enorme lista de cosas por hacer, lo cual nos impide concentrarnos en lo que estamos haciendo ahora.

Otras recomendaciones son hacer la acción contraria a lo que tienes que hacer. Una vez que hemos llegado al nivel de ansiedad, continuar tratando de realizar la tarea resulta difícil. A veces es mejor detenernos un momento y realizar alguna tarea que nos relaje para después volver a nuestra tarea; puede ser tomar una power nap, salir a caminar un rato, tener un momento de contacto con la naturaleza, tener una pequeña conversación con algún compañero o amigo. Ten en cuenta la importancia de cuidar de tu cuerpo, es mejor involucrarse en actividades que mejoren su salud como deportes o dormir, a conductas como fumar o comer que pueden resultar contraproducentes. Las activaciones en Ciclonatura son una oportunidad tanto para aprender más sobre este tema como para tener ese momento de relajación antes de continuar con tus labores diarias.

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