“En 10 o 20 años nosotros seremos capaces de realizar cada trabajo humano.” Esa fue una de las frases más espeluznantes que Han, un robot, lanzó durante el primer debate entre robots. Han, Sofía, otro robot, y  Ben Goertzel, su creador, llevaron a cabo dicho debate para hablar sobre el futuro de los robots en la sociedad humana durante un evento organizado por la empresa Hanson Robotics en el 2017 en Hong Kong. 

De miedo, ¿no?. Pero ese hecho es algo que ya vemos todos los días. Por ejemplo, en la industria automotriz. Los robots pueden hacer diversas tareas y hasta al mismo tiempo para ensamblar un coche, mientras que el humano solamente está para vigilar y dirigir lo que estos robots hacen. O cuando estás planeando ir de viaje a algún lugar del mundo, ya lo haces a través de algoritmos en un sitio web, sin necesidad de ir a una agencia de viajes.  De hecho los expertos en la rama mencionan que los trabajos más afectados, a causa de la automatización, son y serán aquellos que tienen actividades simples, repetitivas y por ende predecibles. 

Pero no te asustes porque los expertos también mencionan que los robots no podrán reemplazar al humano en actividades donde sea indispensable la interacción humana y el expertise en procesos con necesidad de toma de decisiones eficientes. Por ejemplo, no existirá un robot que te brinde el servicio de terapia de pareja para ti y tu novio. O eso queremos pensar.  Además, los robots también necesitan de nosotros para corroborar su buen o mal funcionamiento. Por ejemplo, en Estados Unidos ya existen robots que determinan sentencias en procesos judiciales; pero, aún con su existencia, los jueces son indispensables dentro del proceso para tomar la decisión final. 

Así que Han tiene cierta razón al decir que en 10 o 20 años, los robots serán capaces de realizar trabajos humanos, PERO no todos los trabajos. Esta frase lanzada por Han, más que una amenaza, trae consigo una oportunidad para la especie humana. Será nuestra tarea adaptarnos, como siempre lo hemos hecho. Tendremos que crear nuevas carreras profesionales y puestos de trabajo. Y si no ¿cómo es que ahora hay carreras que te preparan para ser youtuber o influencer?. Tal vez, en algún punto hasta haya algún puesto dedicado a entrenar robots. 

¿Será fácil esta adaptación? No. ¿Por qué? Pues escribirlo es fácil, pero adaptarnos implica desarrollar nuevas habilidades técnicas y habilidades socioemocionales. Estas últimas son las que siempre nos salvarán de ese desplazamiento tan temido. Y es que un robot jamás podrá ser capaz de mostrar empatía, hacer uso de su inteligencia emocional, realizar cualquier toma de decisiones de forma intuitiva, hacer uso de la creatividad o entender los diversos significados que una simple palabra puede tener dependiendo del contexto.  Es por eso que estamos en tiempo perfecto para potenciar nuestras habilidades socioemocionales. Si estás interesado en ello, Ciclonatura está para ayudarte a desarrollar y potenciar tus habilidades socioemocionales. Recuerda que estas son las llaves para un futuro de bienestar personal y laboral.  

Bibliografía: 

Fundación Innovación Bankinter. (2015). La Revolución de las Máquinas. FTF, 24, 60.

Kevin Warwick y Huma Shah. (2018). El futuro de la comunicación humano-máquina: el test de Turing. 2019, de BBVA Sitio web: https://www.bbvaopenmind.com/wp-content/uploads/2017/01/BBVA-OpenMind-El-futuro-de-la-comunicacion-humano-maquina-el-test-de-Turing-Kevin-Warwick-Huma-Shah.pdf

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