El principal problema de nuestro sistema educativo es la mecanización de la enseñanza y si la educación es la herramienta principal para que un país salga adelante, por consiguiente se convierte en una problemática de todo el país, y no es casualidad que a medida que nuestra educación se clasifica como mala, las problemáticas sociales en México sean cada vez más.

Si reflexionamos un poco sobre esto, podemos darnos cuenta que todos podríamos aportar algo para corregir este método de aprendizaje que se ha normalizado en las escuelas.

Es increíble, pero aún en la mayoría de las escuelas, la mecanización del sistema educativo prepara alumnos para el sistema productivo propio de las sociedades industriales que tuvieron su auge hace 80 años, se comenzaron a formar especialistas en cada área de producción y poco importaba si carecían una visión general de las cosas.

Si quisiéramos mencionar algunas escuelas en las que esto no sucede, no podríamos llegar muy lejos pensando en las primarias y secundarias, ya que es precisamente donde este problema resalta y lo peor de todo, es que los alumnos llegan a niveles superiores con lagunas de cultura general, con una defectuosa capacidad verbal y escrita, incapaces de hablar en público, sin hábitos de lectura. Nada más injusto que culparlos a ellos, es el sistema que viene arrastrando métodos inservibles que los docentes usan.

Para Piaget se puede enseñar al niño a repetir tablas de sumar, restar o multiplicar; sin embargo, ninguna de estas acciones permitirá crear la estructura de un pensamiento que le permita deducir la verdad lógica. Son los docentes, quienes con su práctica pedagógica, pueden mejorar esta enseñanza, respondiendo de una manera creativa y crítica a los problemas de su contexto para poder transmitir el conocimiento de otra forma en la que los alumnos piensen y no sólo se dediquen a repetir. Para llevar a cabo esta transformación, los docentes deben tener un cambio de pensamiento sobre sí mismos para poder modificar esos métodos.

El sistema educativo mecanizado supone que todos los alumnos son tratados como si sus capacidades y habilidades fuera las iguales, son sometidos a pruebas de evaluación estandarizadas que no les permite mostrar o desarrollar las habilidades que cada uno tiene. Este paradigma educativo ignora una evidencia esencial: lo que hace avanzar a las sociedades es la diversidad. En cambio, si los docentes se tomarán el tiempo de conocer a sus alumnos y detectar el comportamiento, las habilidades y capacidades de cada uno, los métodos podrían ser adaptados para cada estudiante.

En definitiva, a pesar de los retos que puede generar a los docentes pensar las problemáticas de su contexto y su práctica, es necesario transformar la enseñanza mediante acciones creativas que logren que los docentes dejen de perpetuar elementos mecanizados en las aulas. Se deben crear metodologías diferentes que sean más significativas para dar respuesta a las necesidades y exigencias de las realidades en las que se encuentran los estudiantes.


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