¿Tienes una idea original para un producto? ¿Se te ocurre una manera mejor de brindar un servicio? ¿hay algo en tu área que harías de una manera totalmente distinta?

Una de las claves de un negocio exitoso es ser capaz de traer nuevas ideas  a la mesa. Innovar es un factor determinante para encontrar un lugar en el mercado al iniciar un negocio, pero también para lograr que la empresa permanezca a flote a través de los años una vez que se ha consolidado.

Innovar o emprender
Innovar y emprender son términos frecuentemente confundidos o utilizados como sinónimos; sin embargo, se trata de actividades distintas. Innovar se refiere a presentar nuevos productos, servicios o procesos; mientras que emprender tiene más relación con aportar una mejora al mundo mediante el desarrollo empresarial. Por ejemplo, la creación de la primera laptop puede ser un ejemplo de innovación, pero la trayectoria de Steve Jobs para consolidar Apple es un ejemplo de emprendimiento. El emprendimiento y la innovación dependen el uno del otro, un producto innovador no necesariamente tendrá éxito, ya que requiere de la ejecución y momento correcto para lanzarlo al mercado.

Tipos de innovación
Existen distintas maneras en las que se pueden llevar a cabo cambios, dependiendo del área y del impacto que se busque lograr. Algunas de ellas son:

    • Innovación incremental: son pequeños cambios para incrementar la funcionalidad, como los constantes lanzamientos de nuevos modelos de celulares con funciones mejoradas.
    • Innovación radical o disruptiva: rompe con lo ya establecido, como Amazon, que fue un parteaguas para el comercio en internet.
    • Innovación tecnológica: usa la tecnología para producir un cambio en la empresa.
    • Innovación comercial: resultado del cambio de variables en marketing.
    • Innovación organizativa: la innovación no impacta sólo en el producto final, sino que resulta importante desde la estructura y organización de la empresa.

Innovar o morir
Mantener una cultura de innovación dentro de la empresa no sólo ayuda a lograr un posicionamiento en el mercado, sino que puede marcar la diferencia en que la empresa permanezca ahí. Un error en el que se puede caer es pensar que las necesidades del mercado se mantendrán, especialmente con los cambios acelerados en materia de tecnología con los que nos enfrentamos hoy en día, por lo cual la innovación es indispensable.

Hay muchos ejemplos de empresas líderes que no lograron mantenerse al paso de los cambios. Podemos hablar de Kodak, que cayó en bancarrota con el surgimiento de las cámaras digitales, aunque fueron ellos mismos quienes diseñaron la cámara digital desde los años setentas; o  del caso de Blockbuster, que dejó pasar la oportunidad de comprar Netflix al pensar que su mercado era muy reducido. ¿Recuerdan cuando todos tenían un Blackberry? La empresa sin duda se vio en problemas cuando decidió enfocarse en su producto ya exitoso en lugar de desarrollar pantallas táctiles junto con sus competidores.

Innovar no necesariamente tiene que comenzar con una idea radical, puede comenzar con pequeños cambios, siempre con mira hacia la mejora. Quién sabe, quizás esos pequeños cambios tengan un gran impacto en el futuro. Innovar es un proceso que implica prueba-error y más de un intento, pero te invitamos a continuar retándote a ti mismo. Y si necesitas una mano en desarrollar tu idea, Ciclonatura es una opción para guiarte en el camino, ya que ofrecemos consultoría en emprendimiento a start ups y consultorías empresariales.

“La innovación es lo que distingue al líder del seguidor”
– Steve Job

 

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