Tenemos la firme creencia que los cambios verdaderos para un país se encuentran dentro de las aulas de clases. No podemos esperar el desarrollo económico sin antes generar niños, no solo excelentes en matemáticas y ciencias, sino también niños capaces de enfrentarse a los retos de una manera innovadora, comprometida y sobre todo interesados en ayudar a la comunidad a la que pertenecen. Propiciar habilidades socioemocionales es una forma no sólo de mejorar el rendimiento académico, sino para atacar otras problemáticas como delincuencia o abandono escolar.

¿Han visto ese popular video de la prueba del bombón? [link] En caso de que no lo conozcan, es una sencilla prueba en la cual se le ofrece a un niño un bombón y se le dice que si espera algún tiempo podrá tener dos. Los niños tienen distintas reacciones (muchas de ellas bastante divertidas para el espectador). Algunos se lo comen de inmediato en una mordida, otros esperan ansiosamente o le dan una mordida y tratan de ocultarlo, hay otros que ni siquiera hacen caso al bombón. Algunos estudios indican que los niños que logran esperar por los dos bombones tienen una mayor tendencia al éxito académico y a tener mejores habilidades sociales en la adolescencia.

Éste es un sencillo ejemplo sobre el peso de las habilidades transversales sobre los más jóvenes. Esperar por un bombón parecería no ser la gran cosa; sin embargo, nos habla sobre cómo una persona puede plantearse objetivos, comprometerse y afrontar los retos hasta lograrlos, a pesar de no ser la salida más rápida o la más fácil.

Factores como las creencias de autoeficacia, la motivación y la relación con sus compañeros son sumamente importantes para el éxito de los alumnos. Los sistemas educativos enfocados en el contenido y obsesionados con los exámenes tienden a dejar de lado estas habilidades. Se generan entonces alumnos muy buenos para hacer exámenes, pero poco preparados para enfrentarse a un ambiente laboral en el que tengan que trabajar en equipo, adaptarse al cambio o producir soluciones creativas. Simplemente recuerden las últimas veces en las que hicieron un proyecto en equipo en la escuela, podrán atestiguar que muchas veces es más importante nuestra capacidad para ponernos de acuerdo con el grupo que cualquier otra cosa.

Cuando se planean los cursos los maestros tienen muy claros los objetivos de habilidades duras, pero muchas veces se olvidan de las habilidades transversales, especialmente a medida que se va creciendo. Por ejemplo, hacer énfasis en el trabajo de resiliencia del alumno por encima de su calificación numérica puede ser mucho más útil. Estudiar sin parar no siempre es la solución para las bajas calificaciones, muchas veces se puede ayudar más favoreciendo que los alumnos descubran y desarrollen esas habilidades que complementarán los conocimientos adquiridos; como la creatividad, para resolver un problema de matemáticas cuando no se recuerda la fórmula. Educar para la vida, no para las calificaciones.

En los eventos de Ciclonatura, es importante para nosotros hacer a los alumnos y a los maestros conscientes de sus propias habilidades e irles dando nuevas herramientas para desarrollarse. Sabemos que los pequeños avances en su desarrollo socioemocional pueden tener un gran impacto en su vida académica y en las relaciones que vayan a construir con aquellos a su alrededor.


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