Esta semana, para los que han seguido el Mundial, hemos visto algunos partidos emocionantes, donde se ha podido apreciar la reacción de los equipos ante momentos de adversidad, tratando de manejar la presión y los errores dentro y fuera de la cancha que ponen en riesgo su participación. Dos ejemplos muy claros son los de Argentina y Alemania, que en su último partido se jugaban el pase a octavos de final después de que sus primeros partidos no habían ido de acuerdo con lo planeado.

El fútbol exige altos niveles de resiliencia, que es la habilidad de una persona para recuperarse de un reto, un cambio o una situación adversa y aprender de ello y crecer. En el fútbol, incluso los mejores jugadores, tienen errores o fallan en tiros que dominan; el reto está en dejar pasar el error y continuar desempeñándose con un alto rendimiento.

En situaciones de fatalidad cada persona reacciona de manera distinta, mientras que unas no logran adaptarse, otras mantienen una conducta resiliente que les permite sobreponerse a estas experiencias. La psicóloga Judith Johnson identifica 3 componentes de la resiliencia: alta autoestima, tendencia a atribuir éxito a las cualidades personales y el fracaso a las circunstancias externas, y niveles más bajos de perfeccionismo.

Hoy en día, sin importar nuestra profesión, debemos de estar preparados para enfrentarnos a los cambios y retos que se exigen en un mercado cada vez más competitivo y crear una armadura que nos proteja de las inevitables adversidades. Aquí enlistamos algunos de los factores que hacen a una persona resiliente:

Personalidad positiva

Una persona resiliente tiene elevados niveles de confianza, ya que conoce sus capacidades y confía en ellas. Por otro lado, cuando comete un error puede atribuirlo a circunstancias externas sin dudar de sus capacidades. Por ejemplo, un futbolista que falla un tiro a gol puede atribuir el error a la mala suerte o a una falla de sincronización, pero no condena sus habilidades.

Deportista

Algunos estudios muestran que las personas que practican deportes tienen niveles más altos de resiliencia. Esto es porque la práctica deportiva otorga oportunidades de relacionarse, de resolver conflictos, generar independencia y confianza en sí mismo, además de iniciativa, optimismo y pensamiento crítico.

Conexiones de calidad

Otro elemento de la resiliencia es crear relaciones de afecto, comunicación y apoyo con las personas a nuestro alrededor. Las empresas deben de buscar facilitar el éxito de sus empleados a través de la guía, el reconocimiento y apoyo. Una manera de hacer esto es tener momentos de juego, el juego evoca emociones positivas y es asociado con la creatividad y la innovación.

Manejo del estrés

Una parte importante de la resiliencia es cuidar de sí mismo y dar momentos de recuperación. Un futbolista de alto rendimiento sabe que, para tener un buen desempeño, debe de cuidar de sí mismo, de su alimentación y sus horas de sueño. Aunque nuestros trabajos no requieran esa exigencia física, nuestro desempeño no será igual sin cuidar de nosotros.

Inspiración

Mantenerse inspirado y recordar el significado de nuestro trabajo importa mucho y es fuente de motivación. Las personas resilientes pueden ver de qué manera su trabajo tiene valor e impacto.

Flexibilidad mental

Una persona resiliente puede detectar los elementos sobre los que tiene control e influencia cuando sucede un evento estresante. Por ejemplo, un jugador se puede enfocar en su juego y su equipo y dejar de lado lo que sucede en las gradas o las acciones de otros jugadores sobre las que no tiene influencia. Un jugador con bajos niveles de resiliencia puede tener pensamientos catastróficos cuando el otro equipo anote un gol, es decir, puede pensar que ya no es posible que ganen y que este pensamiento bloquee sus acciones.

La resiliencia es una habilidad que se puede construir. Si de algo podemos estar seguros es de que las cosas no siempre van a salir como quisiéramos, por lo tanto es importante anticipar y prepararse para estas situaciones antes de que sucedan y así evitar que tengan un impacto devastador para nosotros.

 

 


  1. Krauss Whitbourne, S. (2017) Mistakes Don’t Have to Be Setbacks: 3 Ways to Be Resilient. Psychology Today. Recuperado de https://recyt.fecyt.es/index.php/retos/article/download/41313/25430
  2. Jowkar & Akbari Ab Alvan (2009) The Effect of Exercise on Resilience in Football and Karate. World Journal of Sports Sciences. Shiraz: Irán. Recuperado de http://bmsi.ru/doc/e534bf66-0771-4315-bd01-eb3011b12121
  3. Chacón Cuberos, R., et. al. (2016) Estudio de la resiliencia en función de la modalidad deportiva: fútbol, balonmano y esquí. Universidad de Granada, España. Federación Española de Asociaciones Docentes de Educación Física (FEADEF) 29, 157-161. Recuperado de https://recyt.fecyt.es/index.php/retos/article/download/41313/25430

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