¿Eres una persona resiliente… y no lo sabías?

Antes que todo, responde las siguientes preguntas:

  • ¿Aceptas cuando cometes un error o fracasas?
  • ¿Puedes trabajar durante meses o años para lograr un objetivo?
  • ¿Alguna vez has estado en una situación muy difícil y lo has superado?
  • ¿Consideras que resuelves mejor que otras personas las situaciones difíciles?
  • ¿Nunca te das por vencido y cumples tus tareas?

Si has respondido a la mayoría con un sí, entonces eres una persona resiliente. ¿Qué significa ser una persona resiliente? Pues bien, primero empezaremos por definir resiliencia.

La palabra resiliencia viene del latín “resilio” que significa “volver atrás, rebotar”. En un principio, el término se utilizaba solamente en física y expresaba la cualidad de los materiales a resistir la presión, doblarse con flexibilidad y recobrar su forma original. La palabra fue adoptada por las ciencias sociales para definir a las personas que a pesar de nacer y vivir en situaciones de alto riesgo se desarrollan psicológicamente sanas y con éxito (Rutter, 1993).

Existen muchas otras más definiciones de resiliencia, pero para fines prácticos nos quedaremos con la siguiente: “Resiliencia es la capacidad humana universal para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas e incluso ser transformado positivamente por ellas” (Grotberg, 1995).

¿Qué hace a una persona resiliente?

Existen muchas cualidades que permiten identificar a una persona resiliente. Enlistaremos algunos de ellas.

  • Es optimista: Tiene la capacidad de encontrar el lado bueno de los momentos difíciles.
  • Es realista: Hace planes realistas que acompaña con tenacidad para lograrlos.
  • Cuenta con redes de apoyo: Acepta ayuda y apoyo de personas que lo quieren y escuchan.
  • Tiene la capacidad de solucionar problemas.
  • Sabe tomar decisiones.
  • Tiene iniciativa.
  • Está interesado en el aprendizaje: Ve a los obstáculos como fuentes de aprendizaje que lo harán más fuerte.
  • Es flexible ante cualquier cambio.
  • Expresa confianza en sí mismo.
  • Tiene un gran control sobre sus emociones y sentimientos.

Como la definición de Grotberg menciona la resiliencia es una “capacidad”, por tal razón se puede trabajar para lograr llegar a ser resiliente.

  1. Observa cómo eres ante situaciones complicadas.
  2. Genera confianza en tus capacidades personales.
  3. Busca rodearte de gente que te brinde confianza y seguridad.
  4. Acepta al cambio como parte de tu vida. Si algo es constante en nuestras vidas es el cambio, enfócate en todo aquello que sí puedes modificar.
  5. Desarrolla metas realistas que vayan acompañadas de acciones decisivas.
  6. Aprende a comunicarte y solucionar problemas de manera asertiva.

Y ¿por qué es importante ser resiliente?

La vida siempre viene acompañada de altibajos y la mejor forma de pasar por ellos es a través de la resiliencia. Solo de esta maneras podrás alcanzar cualquier meta u objetivo que te propongas en cualquier área de tu vida.

Recuerda que en Ciclonatura te podemos ayudar a través de nuestros servicios para que tu y tus compañeros potencien esta y otras tantas habilidades más que son necesarias para lograr una vida en bienestar.


La importancia de la innovación para el emprendedor

¿Tienes una idea original para un producto? ¿Se te ocurre una manera mejor de brindar un servicio? ¿hay algo en tu área que harías de una manera totalmente distinta?

Una de las claves de un negocio exitoso es ser capaz de traer nuevas ideas  a la mesa. Innovar es un factor determinante para encontrar un lugar en el mercado al iniciar un negocio, pero también para lograr que la empresa permanezca a flote a través de los años una vez que se ha consolidado.

Innovar o emprender
Innovar y emprender son términos frecuentemente confundidos o utilizados como sinónimos; sin embargo, se trata de actividades distintas. Innovar se refiere a presentar nuevos productos, servicios o procesos; mientras que emprender tiene más relación con aportar una mejora al mundo mediante el desarrollo empresarial. Por ejemplo, la creación de la primera laptop puede ser un ejemplo de innovación, pero la trayectoria de Steve Jobs para consolidar Apple es un ejemplo de emprendimiento. El emprendimiento y la innovación dependen el uno del otro, un producto innovador no necesariamente tendrá éxito, ya que requiere de la ejecución y momento correcto para lanzarlo al mercado.

Tipos de innovación
Existen distintas maneras en las que se pueden llevar a cabo cambios, dependiendo del área y del impacto que se busque lograr. Algunas de ellas son:

    • Innovación incremental: son pequeños cambios para incrementar la funcionalidad, como los constantes lanzamientos de nuevos modelos de celulares con funciones mejoradas.
    • Innovación radical o disruptiva: rompe con lo ya establecido, como Amazon, que fue un parteaguas para el comercio en internet.
    • Innovación tecnológica: usa la tecnología para producir un cambio en la empresa.
    • Innovación comercial: resultado del cambio de variables en marketing.
    • Innovación organizativa: la innovación no impacta sólo en el producto final, sino que resulta importante desde la estructura y organización de la empresa.

Innovar o morir
Mantener una cultura de innovación dentro de la empresa no sólo ayuda a lograr un posicionamiento en el mercado, sino que puede marcar la diferencia en que la empresa permanezca ahí. Un error en el que se puede caer es pensar que las necesidades del mercado se mantendrán, especialmente con los cambios acelerados en materia de tecnología con los que nos enfrentamos hoy en día, por lo cual la innovación es indispensable.

Hay muchos ejemplos de empresas líderes que no lograron mantenerse al paso de los cambios. Podemos hablar de Kodak, que cayó en bancarrota con el surgimiento de las cámaras digitales, aunque fueron ellos mismos quienes diseñaron la cámara digital desde los años setentas; o  del caso de Blockbuster, que dejó pasar la oportunidad de comprar Netflix al pensar que su mercado era muy reducido. ¿Recuerdan cuando todos tenían un Blackberry? La empresa sin duda se vio en problemas cuando decidió enfocarse en su producto ya exitoso en lugar de desarrollar pantallas táctiles junto con sus competidores.

Innovar no necesariamente tiene que comenzar con una idea radical, puede comenzar con pequeños cambios, siempre con mira hacia la mejora. Quién sabe, quizás esos pequeños cambios tengan un gran impacto en el futuro. Innovar es un proceso que implica prueba-error y más de un intento, pero te invitamos a continuar retándote a ti mismo. Y si necesitas una mano en desarrollar tu idea, Ciclonatura es una opción para guiarte en el camino, ya que ofrecemos consultoría en emprendimiento a start ups y consultorías empresariales.

“La innovación es lo que distingue al líder del seguidor”
– Steve Job

 

Medicina: ¿qué habilidades debo tener?

Desde la antigüedad, el propósito de la medicina ha sido el curar las enfermedades, sin embargo, con el paso del tiempo la prevención también ha formado parte de ese propósito; además, ha adoptado características fundamentales, las cuales se reflejan actualmente en la actitud de la sociedad hacia el hombre y su cuerpo, así como en la valoración del conjunto salud-enfermedad.

Mi nombre es Diana Morales, soy médico cirujano y sub-coordinadora de Prevención y Servicios Médicos en Ciclonatura. El día de hoy hablaremos de la relevancia que tiene esta profesión en el entorno social, así como de las habilidades transversales que conlleva.

Hoy en día la práctica de la medicina implica una relación entre el médico (el agente activo del proceso sanitario), el enfermo (el paciente o agente pasivo que recibe la acción del médico) y la enfermedad (la entidad nosológica que enlaza al médico y al enfermo), con lo anterior el profesional de salud debe poner a disposición de la población los conocimientos, las habilidades y el buen juicio adquiridos durante su formación para prevenir y/o curar enfermedades, y del mismo modo mantener e inclusive mejorar su bienestar.

El ejercicio de esta profesión siempre ha necesitado de una vocación de servicio y, por lo tanto, requiere que el médico cultive ciertas cualidades indispensables para la misma  (habilidades transversales) y que podemos enlistar a continuación:

A) Valores profesionales, actitudes y comportamientos éticos: Aquí se incluyen los principios éticos (secreto profesional), la responsabilidad legal y el ejercicio profesional centrado en el paciente (respeto a su autonomía, creencias y cultura).

B) Fundamentos científicos: La habilidad para comprender y reconocer la estructura y función normal del cuerpo humano (a nivel molecular, celular, tisular, orgánico y de sistemas, en las distintas etapas de la vida y en los dos sexos), las bases de la conducta humana (normal y sus alteraciones), los agentes causales y factores de riesgo que determinan el desarrollo de la enfermedad y por último el manejo terapéutico basándose en la evidencia científica disponible.

C) Habilidades clínicas: Nos referimos a la capacidad para obtener información fidedigna y confiable a través del interrogatorio, la exploración física, selección de estudios de laboratorio y/o gabinete que contribuyan al diagnóstico de una patología y finalmente a establecer un pronóstico y tratamiento.

D) Habilidades de comunicación: Una comunicación efectiva (tanto de forma oral como escrita) con los pacientes, los familiares, y otros médicos, nos permitirá obtener información relevante de nuestros pacientes para dirigirse con eficiencia y empatía hacia ellos y  sus familiares.

E) Promoción de la salud, y va de la mano con la creatividad para lograr concientizar al paciente.

F) Análisis crítico e investigación: Tener la habilidad de formular hipótesis, recolectar y valorar de forma crítica la información para la resolución de problemas, siguiendo el método científico.

G) Trabajo en equipo: Una de las habilidades más importantes, pues es necesaria desde que interactúas con un paciente, su familia y/u otros médicos en beneficio de su salud.

Como puedes darte cuenta, algunas de las habilidades transversales se adquieren fuera del ámbito laboral; otras forman parte de los rasgos personales de cada individuo, pero casi todas se pueden aprender y potenciar a través de formación especialmente orientada a trabajarlas. ¡En Ciclonatura encontrarás la oportunidad que esperabas para lograrlo!

Requisitos para ser un emprendedor exitoso

El hablar de éxito en los negocios es algo complejo porque el éxito de Marc Segura, CEO de Playbusiness, no es el mismo que el que posee Julián Ríos Cantú, creador del brasier con biosensores para la detección temprana de cáncer de mama. Cada uno define el éxito dependiendo sus circunstancias, pero lo que sí tienen en común ambos personajes son las habilidades que tuvieron que desarrollar para conseguir su éxito.

A continuación, te mencionaremos algunas de las habilidades para emprender un nuevo negocio:

    • Planificación: Tener un plan antes de actuar facilita al emprendedor el cumplimiento de metas. Es necesario una guía que dé estructura, muestre las causas y las consecuencias con el fin de tener una mejor toma de decisiones.
      • ¿Cómo desarrollar esta habilidad?
          • Planifica semanalmente tus actividades.
          • Clasifica las actividades según su urgencia e importancia.
          • Organiza las actividades según el grado de esfuerzo y energía que necesitas desempeñar en ellas.
        • Reserva espacios de tiempo para tu descanso.
    • Espíritu de superación: “El fracaso es la oportunidad para volver a intentarlo más inteligentemente” (Henry Ford). Es necesario entender que no todo sale bien a la primera y que seguramente existirán bajadas que retrasan la llegada a la meta, pero es sólo a través de esos golpes que el emprendedor aprende y resurge. Transforma el fracaso en un nuevo éxito.
      • ¿Cómo desarrollar esta habilidad?
          • Recuerda que no se aprende de fracasar sino de superar los fracasos.
          • Elige metas, métodos y plazos realistas y ajustados a tus competencias, a tus intereses y al contexto personal y profesional que vives.
          • Limita los riesgos que se quieren y se pueden asumir.
          • Encuentra personas que critiquen tus decisiones para buscar mejorarlas.
        • Si ya estás en el momento del fracaso, hazte las siguientes preguntas:
            • ¿Qué puedo aprender de esto?
            • Si tuviera nuevamente la oportunidad, ¿qué haría diferente?
            • ¿Necesito desarrollar nuevas habilidades o mejorar mis habilidades?
          • ¿Qué sigue después de esto? (Elaboración de un nuevo plan)
    • Perseverancia: El emprendedor debe de esforzarse continuamente para lograr las metas en tiempo y forma. Es necesario tener energía y motivación para no abandonar la tarea cuando aparezcan dificultades en el camino.
      • ¿Cómo desarrollar esta habilidad?
          • Divide tus metas en submetas.
          • Encuentra tu motivación real por hacer lo que estás emprendiendo.
        • Si necesitas ayuda, pídela. Se trabaja mejor en equipo.
    • Curiosidad: El emprendedor debe tener esas ganas de aprender. Ello implica tener la humildad para saber que no lo sabe todo y que se puede aprender de los demás. La curiosidad permite conocer más del mundo en el que el emprendedor se sumergirá a través de su emprendimiento. Esa misma curiosidad es la que le permitirá llegar al éxito.
      • ¿Cómo desarrollar esta habilidad?
          • Observa lo que te rodea y las necesidades de tu comunidad.
        • Realiza preguntas poderosas que te ayuden a obtener información valiosa para tu emprendimiento.
    • Autocontrol: Es importante que el emprendedor tenga la habilidad para gestionar sus emociones porque esa puede ser la clave para abrirse puertas. Debe tener la capacidad de soportar la presión y el estrés que exige el crear una empresa.
    • ¿Cómo desarrollar esta habilidad?
        • Observa en qué situaciones pierdes el control y tu actuar ante ellas.
      • Desarrolla un plan para desarrollar tu control en esas situaciones que ya observaste. No trates de cambiar todo de golpe. Haz submetas.

Como ya sabes, estas son solo algunas de las habilidades necesarias. Si decides emprender, seguramente te darás cuenta de las otras tantas habilidades que debes desarrollar para lograrlo. Recuerda que Ciclonatura puede ayudarte en ese proceso mágico de convertir una idea en una realidad exitosa, la cual sea favorable tanto para ti como para la comunidad que deseas impactar con tu emprendimiento.


Envejece con estilo

¿Te has asustado al ver una cana en tu cabello, al darte cuenta que ya no eres tan flexible como antes o que tu memoria no es la misma? Pasamos mucho tiempo preocupándonos por nuestra edad, sin importar que tengamos 20, 40, 50 o 60 años. Y aunque sí, es cierto que hay capacidades que disminuyen de acuerdo con la edad, aquí te contamos algunas cosas que puede que no sean tan ciertas.

Uno de los miedos más comunes sobre la vejez tiene que ver con la pérdida de habilidades cognitivas, particularmente la memoria. Ejemplo de este prejuicio son expresiones como “ya está chocheando” o “se te va el avión”. La realidad es que sí hay una disminución en nuestra capacidad para recordar eventos, en la velocidad de procesamiento, que se refiere al tiempo que te toma realizar una tarea, y en la atención dividida, o hacer varias cosas a la vez, pero hay otras capacidades que permanecen estables o incluso que aumentan a medida que envejecemos. Nuestras habilidades de memoria a largo plazo, de memoria semántica (conocimientos generales) y de memoria de reconocimiento incrementan y es por eso que nos volvemos mejores analizando y solucionando problemas, sin mencionar el aumento en experiencia. 

Si continúan preocupándote esas habilidades perdidas, algunas recomendaciones son:

  • Deja de preocuparte: las personas que manifiestan más miedo a envejecer tienen índices más altos de deterioro en sus habilidades cognitivas. En realidad el envejecimiento tiene mucho que ver sobre lo que pensamos acerca de la vejez.
  • No dejes de aprender: es un mito que la neuroplasticidad solo exista en la infancia. Aunque es un tema que seguimos estudiando, sabemos que nuestro cerebro continúa generando conexiones sinápticas, a menos que se presente alguna patología, por lo que la edad no es ninguna excusa para dejar de aprender. Además, rodearse de un entorno estimulante disminuye o retrasa el deterioro cognitivo.
  • Ejercítate: hemos mencionado la importancia del ejercicio físico en varios blogs anteriores y bueno, en este te decimos que la prevención del deterioro cognitivo es una razón más para hacerlo.

Resulta que la edad también trae ventajas, por ejemplo, la mayoría de las personas arriba de 50 años perciben menos estrés, menos hostilidad y menos ansiedad. De hecho, la percepción de felicidad va aumentando, siendo los adultos mayores y los niños, la población que describe niveles más altos de felicidad. 

Pero, ¿qué se necesita para convertirse en esa persona feliz y no en el abuelito gruñón? Esta es la parte importante en la que puedes comenzar a tomar acción desde hoy. El predictor más alto de qué tanto vas a vivir es: tener relaciones sociales de calidad. Las relaciones sociales están asociadas con una disminución del 50% del riesgo de muerte prematura, aún por encima de factores como diabetes o actividad física. 6 Así, las personas que tienen conexiones emocionales fuertes con sus amigos, familia y comunidad, son más felices, tienen mejor salud física y viven más.

Sin duda la parte económica es un factor importante para mantener una calidad de vida favorable en la vejez, pero la parte social es algo que en ocasiones descuidamos o simplemente damos por sentado. Es por esto que resulta importante promover las habilidades sociales como empatía, solidaridad o comunicación. En Ciclonatura estamos interesados en mejorar la calidad de vida de las personas no sólo mediante la promoción de habilidades, sino también promoviendo la integración social en las comunidades educativas y empresariales.

 


  1. Yue, C. (s. d.) Aging and cognitive abilities. Khan Academy. Recuperado de https://www.khanacademy.org/science/health-and-medicine/executive-systems-of-the-brain/cognition-lesson/v/aging-and-cognitive
  2. Nauert, R. (2018) Age Perception Influences Capabilities. PsychCentral. Recuperado de https://psychcentral.com/news/2010/03/03/age-perception-influences-capabilities/11830.html
  3. Park, D. C., Bischof, G. N. (2013) The aging mind: neuroplasticity in response to cognitive training. Dialogues in clinical neurociencie. US National Library of Medicine. Recuperado de https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3622463/
  4. Murman, D. L. (2015) The impact of Age on Cognition. Semin Hear. Recuperado de https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4906299/
  5. Applewhite, A. (2017) Let´s end ageism. TED. Recuperado de https://www.ted.com/talks/ashton_applewhite_let_s_end_ageism/up-next?referrer=playlist-what_s_the_secret_to_living_longer&language=en
  6. Sliwa, J. (2017) So Lonely I Could Die. American Psychological Association. https://www.apa.org/news/press/releases/2017/08/lonely-die.aspx

¡Mejora tu creatividad!

¿Qué responderías si te preguntara qué tan creativo eres? Normalmente pensamos que la creatividad es cosa de diseñadores, publicistas o artistas, y tomamos poco en cuenta la manera en que la practicamos en nuestra vida diaria. Puede estar presente desde en la manera en la que resuelves la situación cuando te hacen falta ingredientes para el desayuno hasta en crear una nueva empresa.

La creatividad está relacionada con el éxito laboral y social e incluso la salud mental, por lo que no está de más tratar de mejorar nuestras habilidades creativas. Aquí te damos algunas sugerencias para hacerlo.

La creatividad comúnmente es entendida como el proceso de crear o producir algo de la nada…aunque no estamos tan seguros de que eso sea cierto. Una manera más cercana a la realidad de entender la creatividad consiste en encontrar procedimientos para realizar una actividad de manera distinta a la tradicional con la intención de satisfacer un determinado propósito. Y es que, en la gran mayoría de las ocasiones, cuando creamos, construimos sobre algo ya establecido, ya sea por nuestra experiencia o por lo que podemos aprender de los demás.

Constantemente se nos dice en la escuela que realicemos nuestro propio trabajo, sin copiarle a nuestro compañero de al lado. Sin embargo, una de las maneras más sencillas de propiciar la creatividad es justamente: copiarle a otros. No me refiero a borrar su nombre y cambiarlo por el nuestro, sino tomar ideas y construir a partir de ellas o mejorarlas. Y es que si queremos encontrar nuevas ideas, debemos darnos la oportunidad de aprender de los demás: puedes leer libros del tema, ver videos o platicar con personas que te inspiren, entre más puntos de vista mejor.

Las relaciones interpersonales y el trabajo en equipo son herramientas que pueden ser sumamente útiles al momento de desarrollar ideas creativas. Sin embargo, en algunos trabajos la competencia entre empleados los lleva a buscar que su idea sea la más destacada, impidiendo así el trabajo en equipo.

Uno de los elementos más utilizados es la lluvia de ideas, en la cual se pide a los miembros del equipo que den todas las ideas que se les vengan a la mente, buscando encontrar ideas originales. Sin embargo, es frecuente que una vez que uno de los miembros del equipo ha dado una idea, los demás integrantes continúen en la misma línea de pensamiento; por lo tanto, la manera más efectiva de realizar esta lluvia de ideas es dar tiempo a los integrantes para que piensen en ideas de manera individual y posteriormente compartirlas en grupo. Dos cabezas piensan más que una.

Muchas veces pensamos que aquellos que consideramos como creativos son los que tienen las mejores ideas. Sin embargo, en muchas ocasiones los creativos son mas bien los que comparten esas ideas sin miedo al fracaso. Y es que nuestras ideas no pueden crecer mucho si no nos atrevemos a compartirlas. Cuando platicamos nuestras ideas, así parezcan muy alocadas, las personas que nos rodean pueden contribuir a mejorarla o nos pueden dar una visión distinta.

Otra manera sencilla de promover la creatividad es caminar. En un estudio de la Universidad de Stanford, las personas que caminaron unos minutos antes de resolver un problema previamente dado obtuvieron el doble de ideas creativas que aquellos que permanecieron inmóviles. El estudio encontró que no hay diferencia entre caminar en una caminadora o al aire libre, por lo que es un hábito que fácilmente puede integrarse en el día a día durante el proceso creativo.  

Esta última sugerencia quizás ya la estés llevando a cabo, se trata de procrastinar. Y es que una investigación mostró que aquellas personas que procrastinan tienen niveles más altos de creatividad que aquellos que realizan la tarea de inmediato. Tiene que ver con una sencilla explicación: los procrastinadores tienen más tiempo de pensar, de cambiar de idea, de inspirarse en lo que sucede a su alrededor, mientras que aquellos que realizan la tarea de inmediato pueden únicamente quedarse con su primera idea. Si no eres un procrastinador puedes intentar dejar algunas ideas sin concluir y volver a revisarlas más tarde, quizás en el tiempo de espera se te ocurran nuevos elementos.

Finalmente, existe una segunda etapa de la creatividad, y es quizás la más difícil, aunque también la más satisfactoria. Se trata de convertir las ideas en acciones, a esto le llamamos innovación. La parte más retadora es probar nuestras ideas, sin duda no todas van a funcionar, pero hay que recordar que los errores son parte del proceso creativo y que a veces son los que llevan a las mejores ideas.