La importancia de conocer a nuestros alumnos

Es común que al inicio de un curso se haga la actividad en la que cada alumno dice su nombre, quizás su edad y algún dato sobre él. Para algunos docentes es una actividad obligada, para otros resulta opcional. De lo que estamos seguros es de que esta actividad se queda muy corta con respecto a todo lo que podemos aprender sobre nuestros alumnos que puede promover su aprendizaje.

Cada uno de nuestros alumnos es un mundo distinto, con diferentes intereses, capacidades y circunstancias. Resulta ambicioso querer diseñar una sola clase que cumpla con las necesidades de cada uno de ellos; sin embargo, sí hay muchas cosas que podemos hacer para convertir nuestra clase en un espacio amigable y conocer a nuestros alumnos es el primer paso.

Te contamos aquí algunos de los beneficios de conocer a tus alumnos.

Ajustar las expectativas

Hemos hablado ya sobre el efecto Pygmalion, por lo que sabemos que dejarse llevar por las primeras impresiones no es la mejor idea. A veces incluso antes de que lleguen a nuestro salón de clases, otros maestros nos han hablado de lo irresponsables que son o lo inteligentes o mal educados que son con ellos, por lo que cuando llegan puede ser que nos hayamos formado ya una idea de ellos.

Es importante ofrecer a nuestros alumnos el reto justo. No un reto que esté más allá de sus capacidades ni uno que resulte demasiado sencillo para ellos. Para eso es necesario conocerlos un poco, saber cuáles son sus bases y realizar alguna evaluación diagnóstica. De lo contrario, nos arriesgamos a esperar muy poco de un alumno que podría ofrecer mejores resultados y por lo tanto es probable que esos mejores resultados jamás lleguen.

Motivar a los alumnos

Tenía una maestra en la carrera que, después de varios meses de clases, no tenía ni idea de cómo me llamaba. Solía faltar mucho a esa clase porque sabía que sería difícil anotarme la falta cuando no sabía cuál de los nombres de la lista era yo.

Cuando no conoces a tus alumnos, es difícil encontrar una manera de motivarlos. Conocer sus planes a futuro y sus deseos puede ser una muy buena herramienta. Nos gusta más hacer las cosas si sabemos que nos resultarán útiles, muchas veces los alumnos no saben para qué sirve eso que están aprendiendo en clase, por lo que saber sus planes e intereses nos puede ayudar a que relacionen eso que están aprendiendo con aquello que desean en un futuro.

Aprendizaje significativo

Quizás una de las herramientas más útiles para que el aprendizaje que se da en el salón de clases sea significativo, es conocer los intereses de tus alumnos. ¿Conoces cuáles son los programas o películas que les interesan a tus alumnos? ¿Qué hacen por las tardes? ¿O de qué hablan a la hora del receso? Esa es una de las maneras más sencillas y francamente divertidas de captar su atención en clase y hacerlos interesarse por el tema.

Desde hablar de estafadores en las Vegas para enseñar probabilidad hasta hablar de superhéroes para enseñar inglés. Las opciones son infinitas y es aquí cuando puedes echar a andar tu imaginación.

Prepararlos para aprender

No todos aprendemos de la misma forma, tenemos distintos estilos de aprendizaje y distintas maneras de regularnos, quizás algunos de los alumnos necesiten moverse, mientras otros necesiten música o completo silencio. Resulta difícil adaptarse a todas las distintas necesidades, pero conocer un poco sobre los estilos de aprendizaje de cada alumno o sobre los elementos que pueden ser estresores nos puede ayudar a realizar adaptaciones, por ejemplo, determinar el horario de entrega de tareas o la forma de evaluación.

Estos son solamente algunos ejemplos sobre la importancia de conocer a tus alumnos; sin embargo, las posibilidades son muchas. Las activaciones educativas en Ciclonatura son una opción para poder conocer más de las habilidades con las que cuentan los alumnos, así como para promover una relación positiva entre alumnos y maestros.