¿Y el recreo de los adultos?

Ya eres adulto; debes tomarte las cosas en serio y ser productivo, ¿o no?

A medida que vamos creciendo nos vemos cada vez más absorbidos por la escuela y, posteriormente, por el trabajo, pareciendo, en ocasiones, que no tenemos tiempo para divertirnos. Pensamos que jugar “no es productivo” y en nuestros tiempos libres es más probable que nos sentemos a ver Netflix a que nos involucremos en actividades lúdicas como lo hubiéramos hecho de niños.

No nos queda la menor duda de que el juego es una parte fundamental en el desarrollo de los niños; sin embargo, en lo que se refiere a los adultos, este ha sido muy subestimado. A continuación te explicamos algunas de las razones por las que deberías de jugar más, aún siendo mayor de edad.

Creatividad

Quizás la habilidad más relacionada con lo lúdico es la creatividad, y es que cuando jugamos estamos más concentrados en la experiencia y no tanto en la meta final; podemos incluso no tener un objetivo definido. Por ello, el juego nos permite ser más atrevidos, curiosos y buscar formas diferentes de hacer las cosas para desarrollar distintas soluciones a un problema.

Alegría

El juego promueve la liberación de endorfinas que aumentan el sentimiento de bienestar e incluso pueden disminuir la sensación de dolor de manera momentánea. En pocas palabras, nos gusta jugar porque nos hace sentir alegres.

Relajación

El juego es una oportunidad para olvidarse de las responsabilidades y pendientes por un rato. Generalmente, se necesita más de una persona para realizar las actividades lúdicas; por lo tanto, la interacción que se genera con familiares, compañeros o amigos durante las mismas ayuda a disminuir el estrés o contrarrestar la depresión.

Relaciones

Tener una actitud “juguetona” te puede facilitar la interacción con las personas a tu alrededor, ya sea como una manera de romper el hielo para reducir el estrés o incluso como una forma de solucionar conflictos, ya que también ayuda a desarrollar habilidades de trabajo en equipo y comunicación.

Habilidades cognitivas

Compartir el juego con otros puede mejorar las funciones cognitivas; por ejemplo, el ajedrez y los rompecabezas ayudan a prevenir los problemas de memoria. Las actividades lúdicas son una gran manera de adquirir conocimiento, ya que es más probable que recuerdes lo aprendido a través del juego que mediante estrategias tradicionales.

El juego hace que el trabajo se vuelva más productivo y placentero, por lo que algunas empresas han creado espacios dentro de sus instalaciones donde los trabajadores puedan tener descansos divertidos; tales como mesas de futbolito o ping pong, sin embargo, basta con cargar un paquete de cartas para jugar en los ratos libres o bromear con los compañeros para despejarse.

Parte importante de lo que hacemos en Ciclonatura es promover momentos de actividad lúdica en los equipos de trabajo, con el fin de mejorar su integración y ayudarlos a descubrir sus habilidades, ya que hemos sido testigos de los grandes beneficios que esto trae a las personas y nos encanta seguir generando este tipo de experiencias.


Referencias

Brown, S. (2008) Play is more than just fun. TED  Recuperado de https://www.ted.com/talks/stuart_brown_says_play_is_more_than_fun_it_s_vital/details

Cohn, J. (2013) The importance of play. TED x talks

Kovatch, B. (2015) Never underestimate the power of play. Center for Faculty Excellence. United States Military Academy. Nueva York, Estados Unidos Recuperado de https://www.usma.edu/cfe/Literature/Kovatch_15.pdf